Un incidente que puede unirnos
16 11 2007No se imaginó el Rey la que armaría su intervención, tan espontánea como poco diplomática, en la reciente Cumbre Iberoamericana. Si representas a un Estado, sé cuidadoso, aunque sea comprensible que alguna vez se pase de tanto protocolo. ¿Quién, aun sin corona, no ha dicho alguna vez, sin malicia, el “por qué no te callas”? Este sonado y exagerado incidente me ha hecho reflexionar sobre algunos de sus personajes.
Zapatero ha demostrado su talante, que de tanto practicarlo, cada vez es más sincero. Desprestigiado, insultado, ninguneado por la oposición conservadora, salió en defensa, sin estridencias, del sentido común. Si no me sorprendió su paciencia, sí lo hizo, y muy positivamente, que su rival le agradeciese el gesto. A ver si dura esta gratitud y, en una próxima cita, se entienden un poco más, que es su obligación.
“Haga lo que haga es igual, todo les parece mal” piensan Rajoy y su PP del comportamiento de Zapatero. Incluso la respuesta tranquila a Chávez y la defensa de Aznar, les sirve de pretexto para un nuevo ataque. Cualquier cosa que hace nuestro actual Presidente, es aprovechada en su contra. Ahí se encuentran, desgraciadamente, el PP, partido llamado a la alternancia, con algunos periodistas, más interesados en el dinero que dan la bronca y el espectáculo que el respeto a su profesión. ¿Llevan años llamando gorila y simio-come-plátanos a un Presidente electo y se atreven, ellos, a criticar sus formas? Ellos solos, como Chávez, se descalifican y no merecen atención.
Son los mismos que no han tenido reparo en publicitar los comunicados de los terroristas, para atacar al Gobierno; de afirmar que los terroristas no podían ya cometer atentados, para ver si eran capaces; de atacar a vascos, catalanes, franceses, marroquíes, para enfrentar insensatamente a pueblos contra pueblos; de anunciar la ruptura de la familia, por la libertad de matrimonio, y la de España, por la ampliación de las Autonomías, que aplauden en unas y rechazan en otras. Incluso, del fin de su ilustre raza, que ven amenazada por la llegada de inmigrantes, atraídos más por la disponibilidad de trabajo que por las leyes.
Respecto a cómo nos hemos tomado los españoles el incidente, percibo diferentes posturas, pero, en general razonables y tolerantes. Sin embargo, lamento escuchar a muchos jóvenes universitarios, que aplauden al Rey y descalifican a Zapatero. ¡Pero si se comportaron a una! El “haga lo que haga es igual, …” de siempre, pero más triste cuando se oye en el supuesto templo de la inteligencia.
En resumen, campechano y contundente el Rey, bien Zapatero y Aznar, en una deseable entente cordial a la que deben invitar a Rajoy, y mal, muy mal el Presidente venezolano que amenaza en vez de solventar los problemas diplomáticos queriendo así ocultar sus problemas internos.













Así es… haga lo que haga el Presidente estará mal hecho. Si lo hacen ellos, estará bien hecho. Sin comentarios…
Lo más importante es no aprovechar el incidente para fomentar la desunión entre españoles ni con el pueblo de Venezuela. Los dirigentes pasan, pero los pueblos tienen que convivir en paz.
Buena reflexion.
Me gusta tu conclusión final